Performance por los presos desde el plantón
Viky Texeira, presa en Mérida, escribe:
Ik-otik = Somos viento.
Tengo miedo, quiero llorar, gritar, ver el mar…y unos muros no me lo permiten. Me da miedo pensar que no voy a poder luchar, que dejaré de creer en la magia, que me rendiré y bajaré mi puño, que botaré todas mis creencias a la basura.
Pero veo a mi hijo y a los hijos de muchas otras y aunque la nostalgia y el miedo que siento ahora no se borre lucharé contra todo y principalmente contra mí misma para nuncabajar el puño, para nunca callar, porque soy guerrera, madre, hija y sobre todo soy mexicana.
Presas políticas
Mérida, Yucatán, abril 07
Cartas de Gabriela Guzmán, desde el penal de Mérida
24 de marzo de 2007
Dignidad ante todo. Eso es lo que nos han pedido los abogados que velan nuestro caso.
Dignidad es lo único que por ningún momento debemos perder. “Cumplan con el reglamento, hagan deporte, generen cualquier cosa que sepan hacer, asistan y participen en eventos culturales y demás”.
Somos veintitrés personas las que estamos entre muros, veintitrés mentes pendientes de la realidad, veintitrés almas libres, veintitrés presos de conciencia que pretenden enjaular cual canarios.
¿Es posible apresar los pensamientos?
A catorce días del encierro he comprendido en carne propia lo que es la libertad. No es una situación, tampoco una emoción. Es una actitud.
Donde quiera que estés en este mundo, desde la electrificada ciudad hasta la luminosa montaña, debemos convencernos de que la libertad siempre la llevamos dentro, todo lo que necesitamos en esta vida o al menos lo que nos hace mantener la frente en alto, se encuentra en nuestro interior: la constancia y la tenacidad.
25 de marzo de 2007
Reflexionando en el entorno. Etnografía.
Las celdas parecen departamentos, son más bellas y cómodas que muchos lugares en los que he vivido.
El jardín es grande.
Los pájaros no dejan de cantar.
Es tiempo de viento, así que las hojas caen interminablemente.
Nunca había comido tanto en mi vida, como aquí adentro.
Nunca me había levantado tan temprano por convicción propia.
Hay mucho que hacer.
Todas las que estamos aquí tenemos gran urgencia de ser escuchadas, incluso de gritar.
Gritar hasta derrumbar las paredes grises y frías.
Culpables o inocentes todas vivimos juntas.
Hablamos, peleamos, cantamos para escapar un instante de nuestro encierro. Escapar con las aves y volar hasta las nubes, para sentir un instante la libertad.
Hacemos limpieza y pasamos lista. En realidad no existe un maltrato por parte de nuestras celadoras, al contrario, nos escuchan, nos escuchan bastante.
Tampoco existen los trabajos forzados — lo que aparece en la tele , es pura ficción- es una mentira.
Estando aquí adentro me siento feliz. Feliz de conocer lugares que nunca imaginé, convivir con gente a la que llaman peligrosa, “la escoria de la sociedad”. Y aún así, personas como cualquiera, con pasiones y tristezas, venturas y desventuras.
Estoy convencida que tengo mucho por dar y aprender aquí.
Esta gente necesita volver a vivir. Igual que yo.
26 de marzo 2007
Análisis de un día.
Novelas, novelas, novelas. Parece que no pasa otra cosa por televisión. Taller de manualidades o lo que es lo mismo, cuadros de lentejuela y momos de papel. Biblia, y Biblia, el libro sagrado, el que nos va a salvar.
Lo único que vale la pena aquí adentro es aprender a urdir hamacas y la clase de literatura, creo yo, pero a partir de ahora, no volveré a tener una vivencia similar a esta. No tendré amgias tan únicas y peculiares, ni entenderé el mundo de una forma tan resumida como ahora.
Hay veces que se me olvida donde estoy, pensando que paso la tarde en un parque, o me estoy bañando en mi casa, o vivo los sueños recostada en mi cama. Eso me alegra, empezar a disfrutar el tiempo en su totalidad, sin importar donde me encuentre.
El cuarto es mi hogar, la cama es mi cuarto, mi trabajo barrer, y así sucesivamente, pero aún dentro del cajón.
Mi misión en este mundo: la misma de allá afuera, llenando mi conciencia y mis pulmones de aire libre.
27 de marzo de 2007
Amanecer con pájaros.
En mi vida había puesto tanta atención al canto de los pájaros como ahora.
Es curioso que en todos los lugares a donde ido en ninguno cantan tanto como aquí. Día y noche los escucho hablar y discutir ¿será que se dan cuenta que estamos enjauladas? ¿será este el único lugar donde cantan sin parar como muestra de su solidaridad, sus cantos libres?
A las seis con quince en punto, Tonatiú con sus largaos brazos amarillo entra por mi ventana, a veces logra despertarme, otras no lo consigue.
Reniego tan de vez en cuando la realidad que en ocasiones sueño con la realidad misma, sólo que confeccionada a mi cuerpo y corazón.
Hay veces que el sentir calor es insoportable, que no se puede evitar abrir los ojos, siendo lo primero que veo, el techo blanco, blanco.
28 de marzo de 2007
Recordando la detención
No sé si es coraje o tristeza, pero la forma en que hemos sido tratados no tiene justificación. El saber que hay gente que siente placer en lastimar a otro es espeluznante.
Las palabras “puta”, “cabrona” , “pendejita”, iban acompañadas de jalones de pelo, golpes en la cabeza y patadas en la espalda. El ver como golpeaban a los amigos que había conocido esa noche, era aún peor, quemándolos, pateándolos, golpeándoles en las costillas y en los testículos, abriéndoles a madrazos las cabezas como tratando de despojarnos de nuestras ideas. Como odiando y envidiando todo lo que somos y hemos logrado.
“Se creen muy valientes ” nos dicen.
¿Valientes? ¿valientes?
¿Qué tienen en la cabeza?
Contra la pared totalmente indefensos nos agraden y “humillan”, sin saber que nuestra lucha es más fuerte y grande de lo que creen.
A pesar de estar de espaldas totalmente a su disposición, nuestra resistencia les impone, y por lo ello no dejan de desquitarse. Les han quitado su voluntad, y al saber que nosotros somos libres a pesar de la injusticia, se les retuerce el hígado y les invade la bilis llena de frustración.
Temor tengo de dejarme invadir por el odio y la ira. De sentirme impotente al no poderles abrir el corazón y la conciencia, de hacerles ver que se están matando ellos mismos al defender al dirigente de la guerra y la muerte.
Pensamientos negros se cruzan queriéndolo destruir todo, dándome cuenta de lo mierda que es la sociedad, que no existe ni ha existido nunca una evolución humana. Donde el hombre civilizado es el racista, el insensible, el intolerante, el asesino.
Aquí en el CERESO existe mucha gente acusada de vender droga, de infanticidio — por un aborto natural-, de homicidio — en defensa propia- , de cómplice del cónyuge, de fraude o por robo de algún artículo comestible, pero nadie con la maldad gobernando su corazón.
Puedo decir o afirmar que aquí no hay compañeras con intención de acabar con otra hasta su destrucción, y lo sé porque es lo que cuentan sus ojos, reflejando nostalgia, tristeza, arrepentimiento, miedo o melancolía. Los ojo que vi durante la noche que reinóla violencia y el odio, no decían nada, ni siquiera tenían el valor de reflejarse en los míos.
¿Será que su corazón se ha transformado en piedra? ¿será que verdaderamente no sientandolor por el otro? ¿será posible sentir amor y respeto hacia su familia después de haber hecho tanto mal? ¿Estarán satisfechos consigo mismos?
Nunca he lastimado a alguien, nunca me ha gustado la violencia, pero estoy dispuesta a soportar todo lo que pase por mi camino, porque sé que en el rumbo estaré nadando contra corriente por el simples hecho de querer vivir en un mundo de paz y justicia, de amor y tolerancia, de igualdad y dignidad, donde llevemos la libertad a modo de bandera, tomando en cuenta de que a los actualmente poderosos no les conviene este futuro, y harán lo que sea por destruirnos.
Abril 9th, 2007 at 9:32 am
animo banda xalapeña martita y david los apoyyan cuidense
Abril 10th, 2007 at 7:31 pm
Gaby:
No te conozco ni tu a mí. Soy adeherente a la otra campaña y desde Guadalajara leo los sucesos. Gracais a alguien que en los comentarios a la segunda etapa de la otra, publicados antier en la página de enlace zapatista puso esta página, pude entrar, leer lo que ha pasado con ustedes, y por unos minutos meterme a tu mundo en el CERESO a través de tus cartas, o diario.
Antes que nada, me dá mucho gusto que estés libre, en verdad me alegro por eso. Y en segundo lugar, no sé si te sirva saber que tus hermosas palabras me llegaron al alma, con tus letras, sentí el coraje, la rabia, la tristeza, la impotencia y también la esperanza. Me fascinaría estar allá con ustedes en el plantón del jueves y volar un papalote que dijera “Resistan, no es en valde su dolor”, “no están solos”. Me es imposible aisistir, entre otras responsabilidades que tengo por acá, soy mamá, y por ahora no puedo viajar. Pero estén seguros que acá en la otra Guadalajara, algo inventaremos para que se corra mas la voz sobre los presos de Yucatán, y con ella la rabia hacia este gobierno, y claro, la esperanza por un país distinto, que ha nacido hace tiempo y se crece cada día con corazones y testimonios como el tuyo. Un abrazo solidario, y gracias por escribir.
Mónica González Aguilar.
Agosto 3rd, 2007 at 3:44 pm
Bellas palabras…casi tan bellas como el trino de los pájaros que te cantaban..un abrazo.